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  • ONCE ARTÍCULOS FRAUDULENTOS SOBRE EL ASBESTO

    ONCE ARTÍCULOS FRAUDULENTOS SOBRE EL ASBESTO

    Por Kathleen Ruff

    Exdirectora del Court Challenges Program of Canada (ccp) y de la Comisión Ciudadana por los Derechos Humanos de Columbia Británica. Fue la fundadora y editora del Canadian Human Rights Reporter. Coordinadora de la Alianza del Convenio de Rotterdam, fundadora de rightoncanada.ca y asesora principal de derechos humanos del Instituto Rideau de Asuntos Internacionales.

    Traducción del texto original en inglés «Scientific articles, intended to cast doubt on harm caused by chrysotile asbestos, were potentially part of a crime-fraud» (2013), publicado en RightOn Canada. Recuperado de http://bit.ly/2TmVjEj.

    Texto original en español publicado en ASBESTO EN COLOMBIA: Fundamentos para el debate.

    La periodista y activista de derechos humanos canadiense, denuncia el comportamiento corporativo de la industria del asbesto al filtrar documentos en revistas con concejos editoriales proclives al sesgo; ella señala puntualmente que las grandes corporaciones a menudo invierten estratégicamente en agendas de investigación, cuyo objetivo es desarrollar un cuerpo de conocimiento científico favorable a un interés económico particular o útil, para defenderse contra demandas particulares de responsabilidad legal,  y aunque para algunos académicos estas declaraciones sean simples datos anecdóticos, estas terminan siendo las fuentes que alimentan los análisis del estado del arte en temas relacionados con el asbesto, sembrando la literatura científica con estudios financiados por la propia industria para afectar la veracidad de las conclusiones que emiten los expertos. Este es, puntualiza ella, el problema de nuestro tiempo.

    INTRODUCCIÓN

    En una poderosa decisión, un tribunal de apelaciones de Nueva York encontró que 11 artículos, publicados en revistas científicas, fueron potencialmente parte de un delito de fraude. Los artículos, financiados por Georgia-Pacific, tenían la intención de arrojar dudas sobre la capacidad del asbesto crisotilo para causar cáncer.

    El 6 de junio de 2013, cinco jueces de un Tribunal de Apelaciones de Nueva York dictaminaron de manera unánime (New York Supreme Court, Appellate Divison, 2013) que Georgia-Pacific (GP) debe permitir una revisión (privada) en cámara de documentos y datos brutos relacionados con 11 estudios de investigación publicados y financiados por GP, relativos a los efectos sobre la salud del compuesto para masillas de esta empresa —un producto utilizado en la construcción—, el cual contiene asbesto.

    El tribunal de apelación rechazó el argumento de GP de que los documentos estaban protegidos por el privilegio del sigilo entre abogado-cliente, por lo que no deberían divulgarse. Normalmente, el privilegio del sigilo abogado-cliente se considera sacrosanto en Estados Unidos. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, ese privilegio puede anularse. Los jueces de apelación decidieron que se trataba de una situación excepcional y confirmaron una decisión judicial anterior que dictaminó que debe ejecutarse una revisión a puerta cerrada de los documentos, para determinar si se aplica la excepción de fraude delictivo al privilegio del sigilo abogado-cliente.

    Los cinco jueces observaron que la excepción de fraude delictivo comprende «un plan fraudulento, una supuesta violación del deber fiduciario o
    una acusación de otra conducta ilícita» (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013).

    Los consejos para el cumplimiento de un objetivo fraudulento o ilegal no pueden considerarse sólidos. Más bien, el asesoramiento en el cumplimiento de tales objetivos es socialmente perverso, y las comunicaciones del cliente que buscan tal consejo no son dignas de protección. (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013)

    GP financió estos estudios en 2005 para ayudarse en su defensa de las demandas relacionadas con el asbesto, los cuales se presentaron falsamente como investigaciones independientes y se publicaron en las siguientes revistas científicas: Inhalation Toxicology, Journal of Occupational & Environmental Hygiene, Annals of Occupational Hygiene y Risk Analysis. En efecto, el tribunal señaló que los estudios tenían la intención de arrojar dudas sobre la capacidad del asbesto crisotilo para causar cáncer y que los autores no revelaron la participación y sugerencias del abogado de GP en largas discusiones sobre el contenido de los manuscritos antes de la publicación. Incluso, dos artículos afirmaron que «[GP] no participó en el diseño del estudio, el análisis de los datos o la preparación del manuscrito» (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013) y la afirmación de David Bernstein de que su investigación fue «patrocinada» por una subvención de gp resultó falsa. En realidad, no existieron tales subvenciones y Bernstein fue contratado por GP en una tarifa por horas.

    Asimismo, el tribunal declaró que la única revelación sobre conflictos de interés en tres artículos liderados por David Bernstein y coescritos por Stewart Holm, fue que la investigación era «patrocinada» o «respaldada» por una beca de GP. Los artículos no explicitaron que Holm fue contratado especialmente por gp para los litigios por asbesto o que él informaba al abogado interno de la empresa. Los artículos tampoco informaron que Bernstein hubiese sido testigo experto de GP en el litigio por asbesto del Condado de Nueva York desde 2009, que había testificado como experto en defensa de Union Carbide Corporation en litigios sobre asbesto o que había recibido pago y hablado en nombre del Instituto del Crisotilo, el brazo para cabildeo de la industria minera del crisotilo en Quebec.

    Si bien Bernstein se presenta como un científico independiente, él ha sido financiado durante décadas y ha trabajado en estrecha colaboración con la industria del asbesto en todo el mundo. Por ejemplo, en agosto de 2012, Bernstein fue llevado por el lobby brasileño del asbesto para testificar ante
    la Corte Suprema de Brasil, en apoyo de la industria y su negativa a que el asbesto crisotilo debería ser prohibido.

    El tribunal de apelación también señaló que, aunque GP se esforzó tardíamente a abordar las deficiencias de algunas de sus divulgaciones, sus correcciones no reconocieron la participación de su abogado interno y no aclararon que el testimonio del doctor Bernstein como testigo experto precedió a la publicación del primer artículo sobre el compuesto para masilla de GP, reformulado en 2008.

    De acuerdo con los jueces de apelación, lo anterior constituye una base fáctica suficiente para concluir que las comunicaciones relevantes podrían haberse realizado en fomento de un fraude y el tribunal de mociones confirmó la recomendación de proponer la revisión en cámara de los documentos internos. Los jueces citaron la observación del tribunal anterior sobre lo preocupante que es la participación tan íntima del abogado interno de GP en estudios científicos —los cuales deberían ser objetivos—, especialmente a la luz de las negaciones de GP de dicha participación.

    Los jueces de apelación citaron una sentencia judicial que dice que «las grandes corporaciones a menudo invierten estratégicamente en agendas de
    investigación, cuyo objetivo es desarrollar un cuerpo de conocimiento científico favorable a un interés económico particular o útil, para defenderse contra demandas particulares de responsabilidad legal» (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013). También citaron la sentencia del caso contra la British American Tobacco: «la publicación de los hallazgos y conclusiones [de la investigación] invita al uso de personas a quienes los hallazgos favorecen y a la confianza de los que buscan los hechos. El público tiene interés por resolver disputas sobre la base de información precisa» (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013). En el presente caso, GP encargó los estudios en anticipación a un litigio y admitió que «[en] un momento apropiado y después de que se hubiere completado su publicación, GP planeaba presentar los resultados de los estudios en litigio» (New York Supreme Court, Appellate Division, 2013).

    Finalmente, el tribunal de apelación declaró que los principios de imparcialidad requieren una divulgación más completa y que no se debe permitir
    que GP use las conclusiones de sus expertos como una espada al sembrar la literatura científica con estudios financiados por la misma empresa, mientras que usa el privilegio como escudo al retener los datos brutos subyacentes, los cuales podrían ser objeto de escrutinio por parte de la parte contraria y afectar la veracidad de las conclusiones de sus expertos.

    RESPONSABILIDAD DE LAS REVISTAS CIENTÍFICAS

    Las revistas científicas que publicaron los artículos son Inhalation Toxicology (cuatro artículos), Journal of Occupational & Environmental Hygiene (cuatro artículos), Annals of Occupational Hygiene (dos artículos) y Risk Analysis (un artículo).

    Estas cuatro revistas científicas fueron supuestamente engañadas para que publicaran artículos manipulados, controlados y financiados por la industria del asbesto como si se tratara de investigaciones científicas legítimas e independientes. Por lo tanto, las revistas engañaron y les fallaron a sus lectores sin saberlo. Es importante que estas cuatro revistas científicas publiquen una disculpa a sus lectores, eliminen los artículos de sus sitios web y archivos y los reemplacen por una declaración que explique la razón de la eliminación.

    Así, es de esperar que científicos y defensores de la salud, preocupados por la integridad de la ciencia y la protección de la salud, se pongan en contacto con las revistas, haciendo esta solicitud y publicando la respuesta que reciban.

    LISTA DE LOS ARTÍCULOS FRAUDULENTOS

    • Bernstein, D. M., Donaldson, K. T., Decker, U., Gaering, S., Kunzendorf, P., Chevalier, J., y Holm, S. E. (2008). A biopersistence study following
      exposure to chrysotile asbestos alone or in combination with fine particles. Inhalation Toxicology, 20(11), 1009-28.
    • Bernstein, D. M., Rogers, R. A., Sepulveda, R., Donaldson, K. T., Schuler, D., Gaering, S. Holm, S. E. (2010). The pathological response and fate in the lung and pleura of chrysotile in combination with fine particles compared to amosite asbestos following short-term inhalation exposure: interim results. Inhalation Toxicology, 22(11), 937-62.
    • Bernstein, D. M., Rogers, R. A., Sepulveda, R., Donaldson, K. T., Schuler, D., Gaering, S. Holm, S. E. (2011). Quantification of the pathological response and fate in the lung and pleura of chrysotile in combination with fine particles compared to amosite-asbestos following short-term inhalation exposure. Inhalation Toxicology, 23(7), 372-91.
    • Berman, D. W., Brorby, G. P., Sheehan, P. J., Bogen, K. T., y Holm, S. E. (2012). More on the dynamics of dust generation: the effects of mixing
      and sanding chrysotile, calcium carbonate, and other components on the characteristics of joint-compound dusts. Annals of Occupational Hygiene, 56(7), 852-67.
    • Brorby, G. P., Sheehan, P. J., Berman, D. W., Greene, J. F., y Holm, S. E (2008). Re-creation of historical chrysotile-containing joint compounds. Inhalation Toxicology, 20(11), 1043-53.
    • Brorby, G. P., Sheehan, P. J., Berman, D. W., Bogen K. T., y Holm, S. E. (2011). Potential artifacts associated with historical preparation of joint compound samples and reported airborne asbestos concentrations. Journal of Occupational and Environmental Hygiene, 8(5), 271-8.
    • Brorby, G. P., Sheehan, P. J., Berman,D. W., Bogen K. T., y Holm, S. E. (2013). Exposures from chrysotile-containing joint compound: evaluation of new model relating respirable dust to fiber concentrations. Risk Analysis, 33(1), 161-76.
    • Jones, R. M., Simmons, C. E., y Boelter, F. W. (2011). Comparing two-zone models of dust exposure. Journal of Occupational and Environmental Hygiene, 8(9), 513-9.
    • Jones, R. M., Simmons, C. E., y Boelter, F. W. (2011). Development and evaluation of a semi-empirical two zone dust exposure model for a dusty construction trade. Journal of Occupational and Environmental Hygiene, 8(6), 337-48.
    • Sheehan, P. J., Brorby, G. P., Berman, D. W., Bogen, K. T., y Holm, S. E. (2011). Chamber for testing asbestos-containing products: validation and testing of a re-created chrysotile-containing joint compound. Annals of Occupational Hygiene, 55(7), 797-809.
    • Simmons, C. E., Jones, R. M., y Boelter, F. W. (2011). Factors influencing dust exposure: finishing activities in drywall construction. Journal of Occupational and Environmental Hygiene, 8(5), 324-36.

    Los 11 artículos que se acaban de listar fueron citados en declaraciones judiciales por Stewart Holm, director de Toxicología y Manejo Químico de GP,
    como «investigación basada en litigios» (O’Neill, 2013, p. 1). Según el tribunal y como ya se mencionó, los documentos no eran enteramente el producto de mentes científicas independientes, sino que la empresa contrató a un grupo de expertos, quienes reportaban a los abogados de GP. El análisis permitió observar que los autores no revelaron que el asesor jurídico de GP desempeñó un papel significativo en la preparación de los estudios, pues participó en largas discusiones de los manuscritos y sugirió revisiones. Seth Shulman, de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), explicó la importancia de este asunto:

    ¿Por qué preocuparse por un montón de artículos técnicos en revistas científicas arcanas? Debido a que, como señaló el tribunal, hay indicios de que esos estudios fueron una mala información plantada deliberadamente para poner en duda la naturaleza carcinogénica del asbesto crisotilo, un componente del joint compound de Georgia Pacific para trabajos de construcción. (O’Neill, 2013, p. 3)

    Stewart Holm fue coautor de los tres documentos publicados en Inhalation Toxicology y coautor de casi todos los estudios. En una declaración de junio de 2011 a la Corte Suprema de Nueva York, Holm dijo que había sido «especialmente contratado» por GP en 2005 para «prestar servicios de consultoría especializada en relación con los litigios pendientes y venideros relativos a la supuesta exposición al asbesto» (O’Neill, 2013, p. 3). Según el tribunal de apelación, Holm reveló que trabajó «bajo los auspicios» de los abogados internos de la compañía, «que también participaron significativamente en el proceso de revisión previa a la publicación » (O’Neill, 2013, p. 3). Una condición que Holm describió es que cualquier
    publicación de esta «investigación basada en litigios» tenía que ser aprobada por el principal abogado litigante de GP, John Childs (O’Neill, 2013, p. 3).

    Los jueces de Nueva York adoptaron una opinión muy diferente y exigieron la divulgación de los datos relativos a los estudios con plena justificación, debido a que el caso involucraba «un esquema fraudulento, un supuesto incumplimiento del deber fiduciario o una acusación de conducta inapropiada» (O’Neill, 2013, p. 4). La corte agregó que los documentos en los que Donaldson era coautor no hicieron revelaciones importantes, pues no hizo mención alguna «de que Holm fue empleado especialmente por gp para el litigio de asbesto o que él reportaba al abogado residente de la compañía» (O’Neill, 2013, p. 4).

    Los seis coautores (Bernstein, Rogers, Sepúlveda, Decker, Gaering y Kuzendorf) recibieron pagos de GP por un total de US$ 2.3 millones, como informó la corte. Holm estimó que Donaldson había recibido alrededor de us$ 6000 (O -Neill, 2013).

    Por otro lado, estos documentos de la Corte Suprema de Nueva York no solo involucran al profesor Donaldson. El más reciente dice que su testimonio
    sería sobre «conceptos respecto de la dosis, el aclaramiento, la biopersistencia y cómo el cuerpo reacciona de forma diferente al crisotilo» (O’Neill, 2013, p. 5), comparado con otras formas de asbesto, incluyendo la aseveración de que «las fibras cortas de crisotilo no son una causa potente de la enfermedad en seres humanos y, en dosis bajas, no se espera que causen enfermedad en absoluto, incluyendo el mesotelioma» (O’Neill, 2013, p. 5).

    REFERENCIAS

    O’Neill, R. (2013). Dust storm: «crime-fraud» allegations cloud conference. Hazards Magazine,
    (123). Recuperado de http://bit.ly/2GWsLeY.

    Ruff, K. (2013). Scientific articles, intended to cast doubt on harm caused by chrysotile asbestos, were potentially part of a crime-fraud. Ottawa: RightOn Canada. Recuperado de http://bit.ly/2TmVjEj. New York Supreme Court, Appellate Division. (6 de junio de 2013). In the matter of New York City Asbestos Litigation. Weitz & Luxenberg P. C. et al., respondents, v Georgia-Pacific LLC, appellant. New York State Law Reporting Bureau. Recuperado de http://bit.ly/2VwJoBd.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • ¡Histórica prohibición del asbesto en Canadá!

    ¡Histórica prohibición del asbesto en Canadá!

    La red internacional que lucha por la prohibición del asbesto, emitió el siguiente pronunciamiento de apoyo a la iniciativa del gobierno canadiense para prohibir el asbesto e impulsar las iniciativas de la Convención de Rotterdam para incluirlo en el anexo III de sustancias peligrosas.

    Grupos de la sociedad civil en todo el mundo han recibido con satisfacción la noticia de que el gobierno canadiense busca prohibir el uso del asbesto.[1] El hecho de que Canadá, otrora líder en la producción del asbesto crisotilo (blanco) haya dado este paso, es la última victoria de la campaña global para prohibir el asbesto a nivel mundial.

    La importancia del giro de Canadá es enorme, ya que fue el gobierno canadiense quien presentó una acción contra la prohibición francesa del asbesto a la Organización Mundial del Comercio,[2] y fueron los políticos canadienses los que promovieron el veto contra las acciones de las Naciones Unidas para regular el comercio del asbesto[3] y fueron los funcionarios civiles canadienses y los intereses creados, los que orquestaron iniciativas de mercadeo en favor del asbesto. Al comentar sobre este desarrollo, la ingeniera brasileña Fernanda Giannasi, líder de la campaña de prohibición del asbesto en América Latina, dijo:

    «La acción de Ottawa me da la esperanza de que pronto un día Brasil -otro país productor de asbesto- también lo prohibirá. Mi país es ahora el tercer país productor más grande del mundo y el cuarto mayor consumidor de asbesto; la extracción, procesamiento, uso y exportación de el polvo asesino es una potente amenaza para todos los brasileños, así como para los ciudadanos de los países importadores. Si Canadá puede prohibir el asbesto, ¡también nosotros!». 

    Reaccionando a esta noticia, Sugio Furuya de la Red Asiática por la prohibición del Asbesto en Asia (ABAN), dijo:

    «A todos aquellos que trabajaron tan duro para revertir la política canadiense del asbesto, y a nombre de ABAN, quiero felicitar a las víctimas canadienses del asbesto, a los activistas, a los Sindicalistas, médicos, científicos, políticos, periodistas y otros, cuyos esfuerzos han dado como resultado este importante cambio.».

    El sindicalista Anup Srivastava del Sindicato Internacional de la Construcción y la Madera y quien hizo parte de la Misión de Solidaridad Asiática de 2010 en Quebec,[4] al reflexionar sobre su experiencia durante ese viaje y a la luz de lo que ha sucedido en Ottawa esta semana, dijo:

    «Nosotros en el movimiento sindical estamos encantados de que finalmente Canadá esté haciendo historia al poner fin a toda la pseudo ciencia y se hayan puesto a descansar los debates sobre la teoría del uso seguro sobre el asbesto. Este es un hito histórico y un homenaje a los miles de trabajadores y las familias que han muerto y siguen sufriendo en todo el mundo. Para el movimiento de trabajadores, la batalla por una prohibición global continúa.».

    Los activistas británicos y australianos están instando al gobierno de Justin Trudeau a apoyar las iniciativas para minimizar las exposiciones mortales al asbesto respaldados por la oficina Ejecutiva de Kate Lee, del Sindicato de Ayuda Australiana para el Exterior (APHEDA), destacando los riesgos potentes planteados por el uso continuo del asbesto en el mundo industrializado:

    «Asia es un vertedero para una industria rapaz que no se detendrá, a pesar de la abrumadora evidencia global de que el asbesto mata, representando un costo elevado para los países en términos de salud y economía. El lobby de la industria del asbesto no se detendrá ante nada para obtener sus ganancias a costa de la vida humana, mediante un extenso uso manufacturero del asbesto a través de Asia. Necesitamos ahora movilizarnos ante este nuevo compromiso del gobierno canadiense, para evitar que el asbesto siga llegando a los países más pobres del planeta. Si hoy prohibimos el asbesto en todo el mundo, cientos de miles de vidas se salvarán».

    Hablando en nombre del Foro de Grupos de Apoyo a las Víctimas del Asbesto en el Reino Unido, su Presidente Graham Dring hizo eco del llamado a la lucha de la Sra. Lee, expresando la esperanza de que Canadá, alguna vez un mentiroso en temas del asbesto, entre a apoyar ahora las acciones de las Naciones Unidas en el Convenio de Rotterdam, para imponer regulaciones sobre el comercio mundial del asbesto.

    “La prohibición canadiense del asbesto es un presagio de cosas buenas por venir; en el siglo XXI, el tiempo es pasado cuando una tecnología peligrosa y desacreditada se puede permitir para que ponga en peligro las vidas de poblaciones inocentes. Pedimos justicia para todos los enfermos o muertos a causa del carácter venenoso del asbesto, una prohibición internacional inmediata e integral del asbesto, y medidas para remediar la contaminación del asbesto de las infraestructuras de los países, y la recategorización de la industria del asbesto como persona non grata por parte de los organismos internacionales, Gobiernos nacionales y funcionarios públicos en todo el mundo que participan de estos temas.”.

     Notas de los editores:

    1. Para más información, envíe un correo electrónico a Sugio Furuya (ABAN) al

    2009aban@gmail.com o Fernanda Giannasi (ABREA) fer.giannasi@terra.com.br

    1. Para más información sobre los grupos que han emitido este comunicado de prensa, ver los

    sitios web de:

    • Ayuda de la Unión al Extranjero – APHEDA

    Home

     

    • Asociación Brasileña de Expuestos al Asbesto

    (Asociación Brasilera de Víctimas del asbesto / ABREA]

    Home

     

     

    • Foro de Grupos de Apoyo a las Víctimas del Asbesto en el Reino Unido

    http://www.asbestosforum.org.uk

     

    • Centro para el monitoreo de los recursos de Asia (AMRC)

    http://www.amrc.org.hk

    • Red Asiática de Asbestos de Asia (ABAN)

    http://anroev.org/aban

    • Sindicato International de la Construcción y la Madera (BWI)

    http://www.bwint.org

    • Secretariado Internacional para la Prohibición del Asbesto (IBAS)

    [1] 1 Canada to ban asbestos use by 2018. December 15, 2016.

    https://beta.theglobeandmail.com/news/national/canada-to-ban-asbestos-use-by-2018/article33331224/

    [2] WTO Upholds French Ban on Chrysotile. May 5, 2011.

    http://www.ibasecretariat.org/lka_can_wto_appeal_res.php

    [3] See: Chronological Record of Chrysotile Debate at the Conference of the Parties to the Rotterdam Convention (COP3) on October 10, 2006 in Geneva, Switzerland.

    http://www.ibasecretariat.org/lka_chron_rott_chrys_deb_oct_06.php

    Canada, A Pariah State. June 27, 2011.

    http://www.ibasecretariat.org/lka-canada-pariah-state.php

    [4] Asian Solidarity Delegation to Quebec, Canada: Events in Canada. December 18, 2010.

    http://www.ibasecretariat.org/quebec_mission_2010_arch_events.php