Autor: Guillermo Villamizar

  • 3er día > Presentación Paola Di Castro

    3er día > Presentación Paola Di Castro

    MINERÍA, INDUTRIALIZACIÓN Y USOS DEL ASBESTO  EN COLOMBIA ¿CONTROL O PROHIBICIÓN?

    Esta tercera jornada cierra el ciclo de conferencias dentro del marco ASBESTOS: Arte, Ciencia y Políticas con la presentación de la Dra. Daniela Marsili y la Dra. Paola Di Castro del Istituto Superiore di Sanitá (Italia) quienes han venido desarrollando actividades de cooperación internacional científica y técnica con los países de América Latina sobre el tema “ambiente y salud”, dirigido a la formación y divulgación de la información científica sobre temas relevantes de salud pública. Colombia, por intermedio del Instituto de Salud Pública de la Universidad Nacional y dirigido por el Doctor Carlos Agudelo, ha venido adelantando este tipo de integración científica.

  • 2do día > Presentación Eduardo Rodríguez

    2do día > Presentación Eduardo Rodríguez

    Eduardo Rodríguez, especialista en medicina del trabajo, se refiere en principio a la época anterior a la prohibición, donde se develan los mitos y artilugios usados por la industria del asbesto para evitar la prohibición. Posterior al momento de la prohibición devienen nuevos retos: empieza a aparecer el asbesto instalado en hospitales, escuelas, teatros, cárceles y los desafíos económicos que representa para toda la sociedad empezar a desmontar el asbesto instalado y los costos de su remediación, paralelo al inicio de rigurosas investigaciones epidemiológicas que sepan dar cuenta del impacto en términos de salud pública que ha representado el uso del asbesto, para dar paso a seguimientos importantes cuando las enfermedades aparecen en la población afectada.

  • 2do día > Dr. Arthur Frank

    2do día > Dr. Arthur Frank

    Dr. Arthur Frank. Desde su conocimiento sobre patogénesis, etiología y epidemiología del cáncer de pulmón y del asbesto como agente de contaminación ambiental, el médico Arthur L. Frank se refiere a temas de enfermedades no malignas como la asbestosis y una amplia variedad de cánceres como el cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y otros. Existen exposiciones tradicionales y no tradicionales provocadas por miles de productos, así como exposiciones ambientales y domésticas que conducen a la enfermedad.

  • 2do día > Presentación Barry Castleman

    2do día > Presentación Barry Castleman

    Barry Castleman: ¿Se puede decir que la industria del asbesto es una industria criminal?, a ello nos responde nuestro invitado, quien hace una revisión de “los actos criminales y el enjuiciamiento de individuos y empresas”.

  • 2do día > Presentación Fernanda Giannasi

    2do día > Presentación Fernanda Giannasi

    CONSECUENCIAS LEGALES Y EVIDENCIA CIENTÍFICA DEL USO INDUTRIAL DEL ASBESTO: UNA PERSPECTIVA INTERNACIONAL.

    En la segunda sesión del evento se abordan los problemas que significan las capacidades financiera, política, de marketing y de soborno de la industria del asbesto a escala global. Fernanda Giannasi que ha trabajado desde el gobierno y la sociedad civil por la prohibición del asbesto en Brasil, se refiere a la máquina publicitaria que promueve en el mundo campañas de desinformación financiadas por la industria.

  • 1er día > Presentación Tania Muñoz

    1er día > Presentación Tania Muñoz

    Tania Muñoz: Fibras grises de muerte: El problema socio-ambiental del asbesto en Chile.

  • 1er día > Presentación Lucas Ospina

    1er día > Presentación Lucas Ospina

    Lucas Ospina: Brillo y Contraste del arte político Colombiano. Nuevas versiones.

  • 1er día > Presentación Guillermo Villamizar

    1er día > Presentación Guillermo Villamizar

    Guillermo Villamizar: ARTE POLÍTICO Y ACTIVISMO SOCIAL: UNA MIRADA CRÍTICA AL ARTE INTERNACIONAL DESDE LA OBRA DE CONRAD ATKINSON, BILL RAVANESI Y BUREAU D´ÉTUDES EN CONTRASTE CON LOS ARTISTAS COLOMBIANOS DE LA COLECCIÓN DAROS.  

    Presentación

    Las intervenciones en esta primera sesión se refieren al papel que tienen la práctica artística, el coleccionismo y la investigación socio-ambiental en la denuncia del uso del asbesto-cemento como un elemento clave en los discursos del progreso de la humanidad, principalmente durante el siglo XX.

     

  • Introducción

    Introducción

    Una de las principales colecciones de arte contemporáneo “Daros Latinoamérica” es propiedad del señor Stephan Ernst Schmidheiny, antiguo propietario de la multinacional Eternit y condenado en Italia mediante sentencia confirmada en segunda instancia, a 20 años de prisión por una corte de apelaciones por omisión dolosa de medidas de seguridad laborales y desastre ambiental permanente en segundo grado, en sus plantas de Eternit en Cavagnolo y Casale Monferrato, donde miles de trabajadores murieron a causa del asbesto, un mineral que en sus diferentes usos industriales y domésticos es carcinogénico, provoca asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón.

    Aquí la crítica de arte es un ejercicio que apunta a señalar patologías a partir de formas artísticas que alcanzan prestigio con el empuje dinámico del mercado, escondiendo fallas, cicatrizaciones, anormalidades, alteraciones que se convierten en la conducta que reglamenta al discurso artístico, en la medida que ya no opera ese aspecto político del arte sino su aspecto mercantil, controlado por el coleccionismo. Se ha vuelto común oír que el crítico ya no es el gran mediador entre el público y la obra, sino el mercado, que accede mediante la fuerza del capital a controlar el discurso.

    Dentro de los temas de la agenda internacional se aborda con frecuencia los riesgos que el actual modelo de desarrollo, dentro de la economía capitalista, representa para el futuro de la humanidad.

    El asbesto, como un agente contaminante a nivel biológico y ambiental, sirve de ejemplo para plantear este tipo de aporías de la contemporaneidad. La promesa de la modernidad y el desarrollo pueden contener al interior de su lógica, la idea de la auto destrucción, una verdadera patología que amenaza las líneas de proyección dentro del tiempo presente a la sociedad humana.

    El proyecto ASBESTO: Arte, Ciencia y Políticas plantea desde el arte y las prácticas artísticas, una experiencia multidisciplinaria de doble vía entre ciencia y pensamiento sensible, para acercarse a la comprensión de las complejidades que se desprenden del uso industrial del asbesto y sus amplias implicaciones en diferentes órdenes sociales.

    Una de las principales colecciones de arte contemporáneo “Daros Latinoamérica” es propiedad del señor Stephan Ernst Schmidheiny, antiguo propietario de la multinacional Eternit y condenado en Italia mediante sentencia confirmada en segunda instancia, a 20 años de prisión por una corte de apelaciones por omisión dolosa de medidas de seguridad laborales y desastre ambiental permanente en segundo grado, en sus plantas de Eternit en Cavagnolo y Casale Monferrato, donde miles de trabajadores murieron a causa del asbesto, un mineral que en sus diferentes usos industriales y domésticos es carcinogénico, provoca asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón.

    Aquí la crítica de arte es un ejercicio que apunta a señalar patologías a partir de formas artísticas que alcanzan prestigio con el empuje dinámico del mercado, escondiendo fallas, cicatrizaciones, anormalidades, alteraciones que se convierten en la conducta que reglamenta al discurso artístico, en la medida que ya no opera ese aspecto político del arte sino su aspecto mercantil, controlado por el coleccionismo. Se ha vuelto común oír que el crítico ya no es el gran mediador entre el público y la obra, sino el mercado, que accede mediante la fuerza del capital a controlar el discurso.

    Dentro de los temas de la agenda internacional se aborda con frecuencia los riesgos que el actual modelo de desarrollo, dentro de la economía capitalista, representa para el futuro de la humanidad.

    El asbesto, como un agente contaminante a nivel biológico y ambiental, sirve de ejemplo para plantear este tipo de aporías de la contemporaneidad. La promesa de la modernidad y el desarrollo pueden contener al interior de su lógica, la idea de la auto destrucción, una verdadera patología que amenaza las líneas de proyección dentro del tiempo presente a la sociedad humana.

     

  • Historias del asbesto, de lo económico a lo legal

    Historias del asbesto, de lo económico a lo legal

    El siguiente artículo fue publicado en el diario La República

    Bogotá_Lunes , Septiembre 15, 2014

    De acuerdo con datos del Servicio Geológico de los EE.UU. (U.S. Geological Survey) y la División de Estadísticas sobre el Comercio Internacional de las Naciones Unidas (Comtrade), el consumo promedio de asbesto en el mundo fue de 2.104.484 toneladas métricas, lo que permite inferir cifras alrededor de US$900 millones para el año 2013; una cifra nada despreciable para cualquier commodity.

    La prevención de las enfermedades relacionadas con el asbesto representa un tema de salud pública global, y luego del derrumbe de la demanda de asbesto en los países desarrollados, los productores han montado una campaña global para proteger y desarrollar nuevos mercados.

    En la actualidad, el comercio del asbesto se concentra principalmente en los países Bric, lo que explica con claridad que la movida de la industria hacia las economías emergentes, donde los intereses comerciales se anteponen a la salud pública, fue una política exitosa, después de que los países desarrollados decidieran prohibirlo o implementar legislaciones restrictivas en cuanto a su uso industrial, como es el caso de los EE.UU.

    Colombia, como buen tigrillo que quiere debutar en las economías emergentes del nuevo orden globalizado, sigue utilizando el asbesto bajo supuestos mentirosos hábilmente manipulados por los “expertos” de la industria, quienes pretenden negar el componente letal del crisotilo blanco (la variedad usada en el país), a pesar de la vasta evidencia científica y médica que demuestra lo contrario.

    El Estado colombiano acaba de ratificar la inclusión de la asbestosis y el mesotelioma en su tabla de enfermedades laborales, a través del Decreto 1477/14 recién expedido por el Ministerio del Trabajo, pero nada hace para investigarlas.  Sin embargo, la industria, bajo el paraguas de su lobby, sigue propagando informes científicos falsos que buscan engañar al público.  Un texto que aparece en la página web de Ascolfibras, titulado Health risk of chrysotile revisited, aparece firmado en primer lugar por David Bernstein, toxicólogo estadounidense que vive desde hace muchos años en Ginebra (Suiza).  Dicho señor es una especie de mercenario de la ciencia, pues trabaja para la industria del asbesto produciendo informes complacientes a cambio de gruesas sumas de dinero.

    Durante el año 2012, Colombia importó 25.164 toneladas, cuyo valor FOB promedio en dólares fue de $32.000 millones; pero en el año 2013 la cifra bajó a 15.961 toneladas, y para los primeros cuatro meses de 2014 la cifra está por el orden de las 2.563 toneladas que, de mantenerse esos niveles, arrojará al cierre del año un volumen de importaciones cercano a las 10.000 toneladas.  Este descenso sólo se explica en la medida en que Bricolsa, la operadora de la mina de asbesto a campo abierto de Campamento, cerca de Yarumal (Antioquia), está supliendo internamente las necesidades de la industria.

    Cuando se mira una ciudad colombiana desde el aire, las tejas y los tanques de agua hechos de asbesto-cemento abundan por doquier; sin embargo, la industria asegura que no hay ningún problema en ello, porque el material queda encapsulado, sin que hasta el momento se hayan adelantado estudios epidemiológicos que permitan conocer el impacto real de tal aseveración.

    Pero lo que no podemos olvidar, es que todo el asbesto que ha consumido este país durante medio siglo se sigue manipulando sin mayores cuidados.  Desde hace años existen estudios que demuestran los efectos que la meteorización produce en las tejas de asbesto-cemento, con indicadores que revelan cómo el paso del tiempo va deteriorando estos materiales, liberando la carga carcinogénica de sus componentes; para no hablar de las tejas que miles de ciudadanos colombianos maniobran, cortan o taladran sin que ninguna agencia ambiental o de salud los alerte sobre este tipo de riesgo.

    Lamentablemente, la investigación en Colombia para este tipo de riesgos ambientales casi no existe, y valdría la pena que el Gobierno les prestara mayor atención a estos fenómenos, porque la relación costo-beneficio de los sistemas de salud siempre superará cualquier recompensa aparente en la generación de empleo que estas industrias alegan a su favor.

    No sólo debemos aprender de los países desarrollados sino que igualmente debemos superar su historia.  En la medida en que los avances científicos sobre los riesgos laborales y ambientales son cada vez más precisos, esto permite que los países con economías emergentes eviten y corrijan los errores del pasado, es decir, que puedan aplicar la máxima de que desarrollo y progreso pueden ir de la mano del respeto por la salud de los ciudadanos y el medio ambiente.

    http://beta.larepublica.com.co/historias-del-asbesto-de-lo-econ%C3%B3mico-lo-legal_168051