Etiqueta: activismo

  • PRONUNCIAMIENTO DE LA COMUNIDAD ARTISTICA

    PRONUNCIAMIENTO DE LA COMUNIDAD ARTISTICA

    El próximo lunes se adelantará un encuentro con senadores que apoyan la prohibición del asbesto en Colombia. La siguiente carta es una invitación a la comunidad artística para que apoyen la prohibición con su nombre y su cédula (http://bit.ly/2vUIMdH inbox). El documento será leído el próximo lunes por el curador y crítico de arte Guillermo Vanegas Flórez en el Congreso de la República de Colombia.

    Bogotá, mayo 10 de 2019.

    CARTA ABIERTA DE (POQUÍSIMOS) ARTISTAS E INTEGRANTES DEL CAMPO ARTÍSTICO LOCAL SOBRE LA LEY DE PROHIBICIÓN DEL ASBESTO EN COLOMBIA

    Como los bancos y las multinacionales, la comunidad artística necesita dinero para hacer su trabajo. Generalmente, como los bancos y las multinacionales, muchísimo y durante demasiado tiempo. Desde esta perspectiva, bancos, multinacionales y artistas venimos a ser lo mismo: sujetos eternamente condicionados por la obtención de recursos. Y eso está bien, parecen decirnos nuestros más avezados –y resignados– dirigentes: “así son las cosas y si no les gusta, bien puedan cambiar de sistema económico, o de mundo”.

    Perfecto, pero quienes hacemos arte o trabajamos en el campo del arte, nos enfrentamos a un problema cuando comenzamos a saber de dónde ha salido el dinero que nos ha permitido hacer nuestras geniales obras e investigaciones. Por ejemplo, cuando nos enteramos de que, quien nos compraba nuestro arte, fue condenado por enfermar comunidades enteras en Italia a consecuencia de la explotación del asbesto. Conocimos la noticia y nos sentimos mal. Nos quejamos, nos lamentamos, hasta nos enojamos. Pero pocas veces, le reclamamos a quien nos brindó esa financiación.

    Nuestro arte habla de integridad y compromiso, pero con nuestros actos apuntamos más bien hacia un pragmatismo acelerado. Callamos y continuamos.

    Desde 2013, el artista, crítico y activista Guillermo Villamizar nos mostró que como campo artístico estábamos entontecidos con los cantos de sirena del proyecto de coleccionismo pseudofilantrópico dirigido por el curador Hans Michael-Herzog y pagado con recursos de una Fundación lastrada por sus vínculos con la familia Schmidheiny. Para entendernos: Villamizar nos enseñó que arte y asbesto no combinaban; Herzog es un investigador reputado por organizar exposiciones megalomaníacas basadas, sobre todo, en sus vínculos sociales megalomaníacos; y los Schmidheiny son una familia suiza que ha obtenido parte de su fortuna explotando asbesto.

    Así, con dinero ajeno, el segundo ayudó a los terceros a organizar una colección omniabarcadora de arte latinoamericano, mientras el primero hacía todo lo posible por informarnos del desastre ético que nos amenazaba. La mayoría no lo escuchamos, hasta que el proyecto cerró: en 2015 la Fundación Daros abrió un palacete en Rio de Janeiro que sólo pudo tener abierto hasta 2016. Nuestro sueño duró menos de un año.

    Este caso no es el único entre el uso de asbesto y el patrocinio de arte en Colombia. A nivel local, es bien sabido que el Grupo Neme, uno de los patrocinadores del Museo de Arte Moderno de Bogotá y del espacio NC Arte, también produce partes de frenos con asbesto y forma parte de la coalición tóxica de lobistas que hasta ahora ha logrado detener una y otra vez el trámite de esta ley en el Congreso.

    Ahora, entre mayo y junio se han dado importantes muestras de apoyo para poder radicar y lograr la aprobación de la denominada Ley Ana Cecilia Niño, propuesta con la cual se busca erradicar el uso del asbesto en nuestro país. El proyecto ha avanzado y creemos que ya es tiempo de hacernos oír. Para buscar no tanto la reivindicación de nuestra actividad luego de los hechos ya relatados, como de sentar un precedente de nuestro verdadero compromiso con la construcción de país y de las dificultades que enfrenta este propósito a consecuencia de su modelo económico.

    Con esta carta abierta queremos decir que es imprescindible erradicar el uso del asbesto.

    Que es necesario que este proceso obtenga bases legales fuertes para sostenerlo a futuro.

    Que sabemos que se trata de una lucha prolongada, llena de contradicciones donde todas las circunstancias apuntarán a que desfallezcamos y abandonemos.

    Que este tipo de demostraciones resultan efectivas en momentos como el actual.

    Que, como las personas que firmamos esta misiva, usted también se puede manifestar.

    Que, si no está de acuerdo con la retórica de este documento, usted también puede expresar su postura.

    Que el asunto ahora es de manifestarse masivamente, reiteradamente, claramente.

    Que la desasbestización a nivel nacional será un proceso arduo –y si lo quiere escuchar, amigo empresario: rentable-.

    Que una Colombia libre de asbesto será mucho más segura para quienes hereden este país.

    Que una Colombia libre de asbesto beneficia a toda nuestra población.

    Que sin asbesto es más rico.

     

    Firmantes:

    Guillermo Villamizar
    91241502

    Guillermo Vanegas Flórez
    79861198

    Lucas Ospina
    79523501

    Úrsula Ochoa
    1020405922

    Luis Hernández Mellizo
    79835394

    Ricardo Arcos-Palma
    79053798

    Guillermo Londoño
    79233969

    Diana Drews
    52040048

    Andrés Jurado Uribe
    80032222

    Daniel Molina Sierra
    80134293

    Ori Alon
    ID 536139878 (EE.UU.)

    Jorge Sarmiento Arias
    80208533

    Fernando Murcia Fajardo
    19486285

    Edinson Javier Quiñones Falla
    10293366

    Estefanïa García Pineda
    1053812629

    Adriana Castro Criales
    52 622 623

    Germán Arrubla
    15256592

    Ulpiano Fernandez
    19149146

    Halim Badawii
    7181114

    María Alejandra ToroVesga
    1026263133

    Saír García.
    91444512

    Emilio Tarazona
    C294948 (Perú)

    Diana Carolina Romero Acuña
    53041490

    Florencia Mora Anto
    37830097

    Eli Ferrari Guadalupe
    DNI: 25161475. (Argentina)

    Luisa Ungar
    52262518

    Paula Altafulla Dorado
    52383136

    Luz Helena Cordero
    63291342

    Henry Buitrago Alba
    6773501

    Oscar Salamanca Angarita
    91262105

    Emma Rivera Chaves
    51918322

    Rai Serrano Murillo
    1098767436

    Miguel Angel Gelvez Ramirez
    13715607

    Clara Inés González.
    37542423

    Henry Olarte Alvarez
    13953999

    Magda Liliana González Sandoval.
    37615348

    María Camila Lozano González.
    1102391684

    Claudia Yaneth Ospitia Rojas.
    52755186

    Walter Alonso Gómez Céspedes
    91232766

    César Chaparro
    13844147

    Luz Marina Contreras araque
    63506937

    Luis Carlos Valero Vasquez
    91238580

    Jaime Martín Rodríguez
    91243290

    Tatiana Riascos Quiróz.
    52083055

    Mauricio Martinez
    79655127

    Marcela Salas
    52154858

    Iván Navarro
    80199834

    Julieta Suárez Londoño
    52831549

  • La batalla de Ana Cecilia Niño

    La batalla de Ana Cecilia Niño

    El pasado 8 de enero de este 2017 que apenas arranca, falleció Ana Cecilia Niño, una guerrera del mesotelioma a quien le sobraba fuerza para enfrentar la poderosa maquinaria del lobby de la industria del asbesto en Colombia, y a todos aquellos que aún siguen repitiendo que el asbesto crisotilo es bueno y no causa problemas a la salud.

    Tuve la oportunidad de conocerla personalmente desde el año de 2014, y desde ese momento descubrí a una mujer que mediante su testimonio, representaba a todas las víctimas de la tragedia causada por la exposición a este peligroso mineral.

    Ana Cecilia había crecido en el barrio Pablo Neruda, situado en inmediaciones del municipio de Sibaté  donde opera desde hace más de 70 años, una planta de asbesto cemento de Eternit, perteneciente a la multinacional mexicana Elementia.

    Los desechos de esta empresa fueron el relleno que sirvió para cimentar el terreno donde más adelante, sería construido el barrio que inspira su nombre en el famoso poeta chileno. Y esa fue la razón para que Ana Cecilia, más tarde desarrollara un mesotelioma pleural.

    Las enfermedades relacionadas con el asbesto tienen una característica especial y es su larga latencia que debe ocurrir antes de desarrollar la enfermedad en su etapa final. Igualmente existen principalmente tres tipos de exposición al asbesto: las directas, cuando los trabajadores manipulan este tipo de sustancias, incluso desconociendo el riesgo, las domésticas o indirectas, cuando se hace contacto con el material sin estarlo manipulando por razones laborales, y las ambientales, cuando este es inhalado en el medio ambiente.

    Para el caso de Ana Cecilia se podría decir que estuvo expuesta a dos factores: exposición indirecta y exposición ambiental. La primera cuando de niña jugaba y convivía con los desechos depositados en su área de residencia y por exposición ambiental, dada la cercanía de su barrio a la planta de Eternit.

    La mayor batalla que dio Ana Cecilia, además de luchar biológicamente contra el mesotelioma pleural, fue buscar incansablemente que las autoridades colombianas entendieran los riesgos del uso indiscriminado del asbesto en nuestro país, y por ende, que implementaran medidas para su prohibición.

    De nuevo, el fuerte lobby de la industria se hizo sentir, logrando bloquear la iniciativa de la senadora Nadia Blel que precisamente apuntaba en esa dirección: prohibir su uso mediante una ley que así lo determinara.

    No valieron los incansables llamados de Ana Cecilia y de su esposo Daniel Pineda para que el proyecto de ley siquiera llegara un poco más lejos, más allá de la comisión séptima que debate los temas de salud entre otros. Cuando llegó la decisión final, el comportamiento de los senadores que votaron en su contra fue algo más que cínico. Una de las razones que invocaron es que no existe suficiente evidencia del riesgo que comporta usar el asbesto crisotilo, porque según ellos, este tipo de asbesto se puede manipular en condiciones de seguridad.

    La seguridad que tenemos ahora es que esta valiente mujer entregó su vida, diciendo lo contrario, mediante el dolor y la desesperanza que su cuerpo iba sintiendo poco a poco, y cuyo ejemplo queda de testimonio irrenunciable de que el asbesto, cualquiera que sea su tipo, constituye un grave riesgo para la salud pública de los colombianos. Como muy bien lo dijo Daniel Pineda, al salir de la iglesia después de cumplir con los rituales de despedir a su esposa, el bolsillo de los políticos colombianos es más grande que cualquier deseo de justicia que Ana Cecilia murió pidiendo.

    El gran despliegue que ha recibido esta noticia muestra con claridad que la lucha de Ana Cecilia no fue en vano, y que a todos aquellos que la acompañamos y compartimos su ideal de una Colombia libre de asbesto, solo nos queda recoger sus banderas y proseguir la batalla.

    Ana Cecilia y Daniel: desde esta pequeña tribuna prometemos que así será!

  • El asesino silencioso

    El asesino silencioso

    El gobierno colombiano asumió el compromiso de entregar cien mil viviendas gratis a los colombianos. Miles de estas viviendas están techadas con materiales en asbesto cemento. Durante los años de 2010 al 2012, Enrique Vargas Lleras fue miembro de la junta directiva de Eternit y en el año de su retiro su hermano Germán Vargas Lleras asume el Ministerio de Vivienda.

    Los agentes que causan cáncer empleados en el ambiente laboral, provocaron 304 millones de muertes, de este volumen 194 millones fueron por exposición al asbesto, es decir, 3.402 años en vidas humanas perdidas para siempre, alrededor del mundo, en el año 2013, lo que significa que el asbesto es responsable de dos terceras partes de todos los cánceres ocupacionales alrededor del mundo,

    Es por ello que 55 países lo han prohibido con la certeza de que no existen límites seguros para el empleo de cualquier tipo de asbesto, incluido el asbesto blanco o crisotilo.

    Se ha demostrado que el crisotilo es un factor inductor de asbestosis, cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y cáncer de ovario. Incluso en el año 2001, un panel de expertos de la Organización Mundial del Comercio encontró también que el “uso controlado” es particularmente dudoso para todos aquellos maestros de obra que se ven obligados a manipular este tipo de productos que contienen asbesto.